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Mantener la tensión sin perder la presión: Emilio Mustafá y el día 2 del BAUM FEST

  • Mateo Pabón
  • hace 2 días
  • 7 min de lectura

En medio de una jornada atropellada y saturada, acompañamos el set del local Emilio Mustafá, hablamos de la responsabilidad de abrir una pista de baile en un festival de este tamaño, su trayectoria, el momento actual de su proyecto y lo que se viene a futuro en México.

Foto: Cortesía del artista
Foto: Cortesía del artista

El día 2 del BAUM Festival 11 dejó una sensación rara. Problemas técnicos, una cancelación importante, altas denuncias de robos y situaciones delicadas respecto a la seguridad y en medio de eso varios sets que sostuvieron la jornada.


La primera señal de problemas llegó antes de abrir puertas. Mall Grab, uno de los nombres más esperados del sábado, canceló su presentación y el vacío se sintió durante toda la noche. Había expectativa acumulada tras su cancelación en 2023 y mucha gente llevaba años esperando verlo finalmente en BAUM. Parte de ese interés viene de su mezcla entre house, lo fi y breaks.



Después apareció otro problema: el sonido. En el escenario Stamm, gran parte del espacio tenía un bajo rebotando sin definición. Cerca de la cabina el audio funcionaba bien, pero más atrás se perdía claridad y muchos asistentes terminaron moviéndose constantemente buscando mejores puntos dentro del stage. La logística tampoco respondió bien al volumen de gente, filas largas y circulación difícil tanto en los escenarios principales como en los baños.


Parte de esa presión apareció durante varios de los sets más grandes del sábado. El dúo británico Underworld era uno de los headliners principales del festival y gran parte del público se movió al mismo tiempo hacia ese escenario. Mientras eso pasaba, el Stamm seguía lleno con PAN-POT y luego con Nina Kraviz más tarde en la noche. PAN-POT llevó el escenario hacia un techno melódico, oscuro y minimalista que mantuvo la tensión durante todo el set. Por momentos el sonido se acercó a un techno mucho más grande y contundente, sin perder la construcción hipnótica que caracteriza al dúo alemán. Más tarde, Nina Kraviz cambió completamente la dirección del escenario con un set mucho más rápido, ácido y agresivo. Su selección estuvo marcada por cambios bruscos de ritmo y una tensión constante entre momentos hipnóticos.



En el escenario Resident Advisor, DJ Rush fue uno de los nombres más comentados de la noche. Funk Tribu ya había hablado de él días antes en Twitter después de verlo cerrar Berghain un domingo. Rush respondió con hard techno noventero, rápido y pesado. Otro de los momentos grandes del sábado llegó con Underworld en formato live, una verdadera institución dentro de la música electrónica. Quienes lograron estar cerca al frente vivieron uno de los conciertos más fuertes del festival. Más atrás, el mal funcionamiento del sonido volvió a afectar la experiencia y gran parte de la claridad del show se perdió entre el rebote de bajos y la saturación del audio. El calor dentro del escenario también empezó a sentirse pesado con el paso de las horas y el humo constante de vaporizadores y cigarrillos tampoco ayudó a que la experiencia fuera más cómoda para buena parte del público. Aun así, el sonido de Underworld sigue sintiéndose atemporal y su presentación dejó claro por qué continúan siendo un show garantizado incluso en medio de condiciones complicadas. La circulación entre stages se volvió difícil y en varios momentos Corferias se sintió al límite de su capacidad.


El BAUM sigue creciendo, pero el festival ya necesita discutir seriamente qué sigue para su infraestructura y futuras ediciones.


Otro punto importante del sábado fue la presencia del sonido de vanguardia latinoamericano dentro del escenario Páramo. Ahí se sintió fuerte la influencia de TraTraTrax y de toda una generación de artistas de este lado del mapa que vienen mezclando ritmos latinos acelerados, techno tribal, dembow deconstruido y música club hecha desde la región. Sets como los de Nyksan, Brenda y Nick León mostraron cómo ese sonido ya ocupa un espacio claro dentro de festivales grandes como BAUM.

Curiosamente, los espacios más pequeños terminaron ofreciendo la experiencia más consistente del día.



El Club de Jazz, el nuevo Club Disco y el Salón Ambient funcionaron como refugio frente al ruido y la saturación de los escenarios principales. Menos gente, mejor sonido y una relación distinta con la música. El Club de Jazz también contó con la participación de la Palermo Jazz Trío liderada por Toro Moratto, una figura ya reconocida dentro de la escena bogotana y que ya había pasado por ese mismo espacio en ediciones anteriores del festival.


El Salón Ambient tuvo una programación curada por Hana Lee en ambos días. Arrancó con listening sessions de Colloboh, Benny Bock, Carmen Villain y Anadol. Después llegaron CDM, el proyecto ambient de Nyksan, Felipe Orjuela, Verónica Cian y Antonio Agudelo. El espacio funcionó porque entendió algo simple: no toda la música electrónica necesita presión constante sobre la pista. Mientras varios escenarios peleaban contra el exceso de volumen y el ruido, el Salón Ambient apostó por otra escucha.



***


En el Stamm, Emilio Mustafá abrió el escenario con un set construido paso a paso. Antes de empezar la música, dejó sonar un fragmento de una entrevista al director finlandés Ilja Rautsi hablando sobre el papel político del arte, la empatía y la responsabilidad de los artistas frente a lo que ocurre en el mundo. El discurso apareció sobre “Gratiot Avenue Piano” de Terrance Parker, una decisión que terminó definiendo el tono emocional del opening desde los primeros minutos.


La introducción marcó el ambiente de lo que venía después. Abrir un stage grande no es sencillo. La pista todavía está vacía y la energía depende completamente del DJ. Mustafá entendió el momento desde el inicio. Groove constante, house profundo y paciencia. Nunca aceleró el ritmo buscando una reacción inmediata. Su selección funcionó porque mantuvo tensión sin perder control. Mientras otros sets del festival apostaban por intensidad rápida, Mustafá construyó ambiente lentamente y dejó claro el tipo de DJ que es, la experiencia que trae y lo importante que es calentar la pista. También tuvo un peso especial dentro de su carrera. El Stamm fue el escenario más grande que Emilio Mustafá ha tocado hasta ahora.



Sobre esa experiencia, Mustafá reflexiona que abrir una tarima grande implica una responsabilidad enorme más allá de hacer bailar a la gente. Para él, el reto está en encontrar un punto medio entre prender la noche y respetar a los artistas que vienen después. También insiste en la importancia de la curva musical dentro de un line-up, algo que siente que se ha perdido con el tiempo. En una tarima como el Stamm, donde convivían géneros y artistas muy distintos, entendió que abrir el escenario significaba preparar el espacio sin romper la narrativa de la noche desde el inicio. Más que imponer intensidad inmediata, decidió construir un set acorde al horario y al recorrido completo del escenario.


Bogotano y radicado actualmente en Barcelona, donde estudia producción musical, Mustafá viene creciendo dentro de la escena house colombiana desde hace varios años. Antes de iniciar su camino como solista, comenzó junto a Juan Chaves en un dúo de DJs llamado Man&festo, proyecto con el que empezó a construir sus primeras experiencias dentro de la escena bogotana. Desde 2021 es residente de Video Club y también es cofundador de Capital Groove, un colectivo de DJs y creativos, junto a Goma, Nicolás Duque, Tato y el mismo Juan Chaves. Tiempo después se unieron Rivaldo y Andrés Salazar, este último como diseñador del colectivo. Capital Groove ha traído nombres como Roza Terenzi y Shanti Celeste a Bogotá y ha ayudado a fortalecer una escena house local con una identidad más clara.



Su crecimiento también lo llevó a tocar en espacios como Macarena Club en Barcelona y El Río Hostel en Buritaca. Y aunque esta no era la primera vez de Mustafá en el BAUM Festival, debutó en 2023, ahora regresó con un rol distinto y un escenario mucho más grande.


Su sonido mezcla house de Chicago, deep house y ritmos latinos. Ha publicado música en Miura Records, Uré Guay Records y Y4 Collective. También creó Noisy Neighbours junto a A. Naranjo, DJ y productor colombiano con quien comparte una visión enfocada en el house contemporáneo. El sello nació como una plataforma para productores latinoamericanos de música house y con el tiempo también se convirtió en una especie de refugio frente al auge de los ritmos latinos acelerados y la electrónica latina que hoy domina gran parte de la conversación electrónica en Colombia y la región. Mientras muchos proyectos empezaron a moverse hacia sonidos más híbridos y explosivos, Noisy Neighbours apostó por mantener una línea centrada en el groove, el deep house y la cultura club ligada al house clásico y contemporáneo.



A principios de 2025 el sello lanzó su primer vinilo, “Various: The Hood 001”. El EP reunió a A. Naranjo y Emilio Mustafá junto a Donnie Cosmo y Filo. Cuatro tracks pensados para la pista, atravesados por influencias del deep house noventero, UKG, tech house y breakbeat. Un lanzamiento que ayudó a definir con más claridad la identidad del sello y el tipo de sonido que busca impulsar.


Durante el set sonaron seis tracks importantes para entender hacia dónde va su sonido. Entre ellos estuvo “Dub Theories”, una canción de Funk City, su primer LP, que saldrá este año por Noisy Neighbours. También aparecieron “La Música del Futuro” de Voodoo & Taboos, “Chica Fuego” de DJ Nivea, “No One Else” de Romeo Louisaah, “Aquarius” de Horsemen y “Cabin Luv Affair” de Dimensión Latina.



El cierre del opening tuvo otro significado importante para Mustafá: entregarle el booth a Felipe Gordon, quien ha sido uno de sus referentes y también uno de sus profesores de producción. Dentro de la escena de house colombiana, Gordon es uno de los productores con mayor reconocimiento internacional y una de las figuras importantes del house nacional. Su set mezcló salsa, acid, house, techno y sonidos africanos, siendo una de las presentaciones más aclamadas de la jornada.


Después del BAUM, Mustafá sigue moviéndose. Este año tendrá sus primeras fechas en México con presentaciones en Salasala Bar, El Gato Speakeasy y Sunday Sunday. Un paso importante para un artista que construyó su nombre desde Bogotá y que ahora empieza a conectar con otras escenas de Latinoamérica.


Foto: Cortesía del artista
Foto: Cortesía del artista

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