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BULTO, Nyxxia y Salta: tres colectivos que se están repensando la noche en Bogotá

  • Foto del escritor: Estefanía Villamizar | Politóloga de Fiesta
    Estefanía Villamizar | Politóloga de Fiesta
  • 29 nov 2025
  • 6 Min. de lectura

Actualizado: 11 dic 2025

Más allá de la fiesta, la colectividad en Bogotá se ha convertido en una trinchera de pensamiento que pone al cuidado por encima de la fiesta. Estos son dos de los muchos colectivos que se están reimaginando el futuro de la noche en la capital.

Foto Cortesía de Nyxxia
Foto Cortesía de Nyxxia

Si nuestro norte es el sur, Bogotá debe ser un referente a nivel mundial. La fiesta bogotana no tiene nada que envidiarle a muchas ciudades del mundo y es momento de que nos lo empecemos a creer. Pocas capitales se pueden dar el lujo de enfrentar conversaciones profundas alrededor del cuidado, la protección de derechos en escenarios de fiesta y la reducción de daños, como lo ha hecho Bogotá. Muestra de ello son los colectivos que, aunque les implique más trabajo y compromiso, han decidido construir comunidad y brindar servicios, rebasando el concepto de simple ocio.


Hacer una fiesta en Bogotá no es sencillo y, aun así, hay quien trabaja duro por hacer que la experiencia sea divertida, segura y de calidad. Para ello hace falta innovar, arreglárselas y conspirar. La creatividad infinita de Bogotá ha logrado que colectivos como BULTO, WomandBass, Muakk y Groove Division, entre muchos otros, consoliden comunidades reales que al conocerse, son capaces de agenciarse de la fiesta y hacer parte de ella, no como simples testigos sino desde la acción, una acción que busca dar visibilidad a comunidades marginalizadas o minimizadas en la escena, pero sobre todo aportar ideas y estrategias para salvar la noche desde las comunidades que la habitan. 


Según datos citados en un informe sobre el estado de la vida nocturna realizado por SAVE THE NIGHT de Jägermeister,  “los espacios nocturnos no siempre son espacios seguros. 79% de mujeres entre los 18 y los 24 años en Reino Unido han experimentado o presenciado conductas sexuales inadecuadas durante una salida nocturna; la comunidad LGBTIQ+ está cuatro veces más expuesta a sufrir violencia, un 56% de los tabajadores de la vida nocturna en España, Repúbica Checa y Portugal, han experimentadio violencia sexual en una salida nocturna o en el trabajo, y las mujeres tienen una probabilidad significativa de ser afectadas (78%) frente a los hombres 33%. Finalmente un 12% no creen que la violencia sexual sea un problema en la vida nocturna”.  Por todo es necesario que existan iniciativas que se piensan la noche no solo desde el disfrute, sino desde la prevención, la visibilización y la creación de protocolos claros que permitan una acción efectiva.


En medio de las muchas colectividades que existen en la ciudad y en el país, decidimos reseñar tres colectivos que están apostando a romper las reglas impuestas o normalizadas por la sociedad, para construir nuevos estándares culturales y sociales. 


Por un lado tenemos a Salta, una fiesta nacida en el 2022  a raíz de la necesidad de tener acciones concretas para atender problemáticas identificadas en el recorrido de la militancia feminista de su fundadora, al descentralizar la figura del DJ e implementar pautas de cuidado. En sus espacios, el DJ no es el protagonista sino la música y el público, pues el booth está completamente escondido y, aunque hay un line up, no hay horarios.



También hablamos con Nyxxia un colectivo de mujeres extremadamente talentosas e innovadoras que desde el 2024 está trabajando por poner el nombre de las mujeres en la ciudad muy alto.


A estos se suma BULTO, un proyecto fetish e inclusivo, que ancla la fiesta a la memoria histórica y la resistencia. Nace en 2018, cuando muy pocos hablaban de “espacios seguros” dentro de la escena del techno o el underground, y es el resultado de insistir en que esta cultura se crea en las márgenes, en los cuerpos disidentes y en aquellos que han sido marginalizados y violentados. 


La vitalidad de la escena bogotana se evidencia en una red de colaboradores que amplifica el mensaje de cuidado y visibilidad. Nyxxia basa su existencia en la misión central de promover el talento FLINTA (mujeres, lesbianas, intersexuales, no binarias, trans y agénero) en un entorno seguro, mientras que Salta nació de la identificación de incomodidades históricas en la escena, enfocando su acción como una necesidad de coherencia política para transformar la ejecución de la fiesta. Por su parte, para BULTO, la cultura del cuidado ha sido un pilar desde su fundación, la cual va mucho más allá del discurso del “espacio seguro”, se encarga de prestar servicios y construir una comunidad capaz de gestionar el placer.


La comunidad de BULTO se ha consolidado desde la memoria histórica. Su esencia es la de un espacio que siempre ha pertenecido a las comunidades marginadas que levantaron la electrónica: gays, trans, negrxs, latinxs. Esto les permitió establecer reglas claras basadas en la pedagogía, no en la vigilancia y policía, entendiendo que el público adoptaría códigos básicos de lógica y cuidado colectivo. Este enfoque ha resonado en la escena internacional, logrando que sea la propia comunidad quien devuelva el cuidado, proteja y moldee el espacio. Su forma de resistir es sencilla: no repetir ni perpetuar la violencia, sino apostar por el amor, la pedagogía y el placer como maneras de habitar la noche.



Para Salta, el potencial de las fiestas para cambiar el mundo se materializa al trascender la pista. El cuidado se entiende desde la producción misma, abarcando: pagos justos, condiciones laborales dignas, accesibilidad para personas con discapacidad y un trato de igualdad con todo el personal. Su postura es clara: cuidar no es solo reaccionar, sino crear estructuras que prevengan lógicas violentas conocidas. La comunidad se construye a través de la honestidad y la comunicación clara, sostenida sobre condiciones justas y un diálogo constante que incorpora la retroalimentación del público. Este proyecto es visto como una apuesta a largo plazo que busca transformar las materialidades físicas, económicas y simbólicas de la comunidad, rompiendo con la lógica de la inmediatez económica.


Por su parte, la apuesta por el cuidado en Nyxxia es una responsabilidad ética y una estrategia de sostenibilidad. La escena electrónica debe ser un espacio libre y seguro, especialmente para cuerpos feminizados y disidencias que históricamente han sido marginadas. El colectivo impulsa su comunidad mediante convocatorias abiertas para talento FLINTA y la creación de espacios seguros, promoviendo respeto y consentimiento a través de eventos y talleres.


Sin embargo, los tres colectivos enfrentan obstáculos. Para BULTO, los retos internos han sido pocos gracias a la conciencia colectiva de sus asistentes, pero las dificultades provienen de afuera: las prácticas deshonestas de los venues (como cortar el agua para empujar la venta de bebidas) van directamente en contra de la cultura del cuidado. Por ello, han tenido que crear sus propias soluciones, instalando plantas eléctricas, baños portátiles y garantizando agua gratuita, demostrando que la pista se cuida con acciones, no con discursos.


Nyxxia también enfrenta la falta de recursos para financiar servicios especializados (como testeo de sustancias) y la dificultad en la articulación con los venues, ya que no todos tienen la apertura necesaria. Adicionalmente, persisten las resistencias culturales de algunos asistentes que no han comprendido la importancia del autocuidado y el consentimiento.


El desafío también es un motor de innovación. BULTO lleva su compromiso lejos, invitando a proyectos que realmente hacen la diferencia: como  Más Que Tres Letras, que realiza pruebas rápidas gratuitas de VIH; y Parche Dulcero, que acompaña procesos de consumo sexualizado. Cuentan con paramédicos y ambulancia en sitio, pues creen que entre más pedagogía hay, más cuidada está la pista. El corazón de su proyecto es la convicción de que no están para requisar o juzgar, sino para ayudar, para que se pueda pedir apoyo sin miedo, y para que la experiencia sea tan segura como intensa.


La importancia del cuidado, tal como lo demuestran Salta, Nyxxia y BULTO, es una condición para la existencia de una noche bogotana más justa. El cuidado se ha materializado en estrategias que van desde la honestidad en la comunicación hasta la justicia económica. Estos colectivos evidencian que la innovación en la noche no se mide solo en line-ups o tickets vendidos, sino en la capacidad de generar valor social y seguridad. Al construir comunidad desde la honestidad, la justicia económica y el respeto por los cuerpos, estos colectivos no solo están haciendo fiestas memorables, sino que están construyendo los nuevos estándares de la noche bogotana, asegurando que el norte de la fiesta siga siendo la seguridad y la libertad de quienes la habitan.



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